Es un abordaje alternativo en psicoterapia que combina diferentes teorías referenciales. Desde una concepción psicoanalítica se considera e interpreta contenidos inconscientes haciéndolos conscientes.
A su vez, con aportes de la Gestalt y del abordaje Sistémico se considera al sujeto como un todo inserto y emergente de un entramado vincular familiar y social. Los diferentes componentes del sistema están interconectados y se influyen mutuamente. Desde esta concepción ecléctica se incluyen los mediadores expresivos que promueven la actividad creadora.
Se trabaja en conjunto en el proceso terapéutico con los progenitores o familiares a cargo del menor.
A su vez también se ofrece sólo para ellos la posibilidad de :
> Instancias de orientación frente a:
> Acompañamiento en situaciones de cambios familiares:
> Espacios de abordaje interdisciplinar y/o derivación en casos más complejos de:
El educador se enfrenta a una tarea sumamente comprometida emocionalmente en primera línea de trabajo e interacción diaria con los menores y sus familias. Es importante, por tanto, generar una red de contención y cuidado que permita encontrar espacios de descarga y estrategias para afrontar los desafíos laborales. También, la promoción en salud mental, fortalece la relación entre docentes, familias e infancias y adolescencias.
Es un espacio personal,que puede ser virtual o presencial, con colegas jóvenes u otro/as trabajadores de la salud mental o de la educación que permita abordar situaciones propias de la profesión, dudas, reflexiones, etc.
Algunos beneficios de las instancias de intervisión:
En que nuestros objetivos son exclusivamente terapéuticos y no pedagógicos, ni estéticos. Por lo tanto la metodología es diferente con interpretaciones y señalamientos psicológicos y no con intervenciones en relación al acto creativo.
De manera que el encuadre de trabajo (tiempo, frecuencia, materiales) en un espacio psicoterapéutico, difiere de un taller de libre expresión. Además implica un formación específica de la profesional a cargo que corresponde sea psicóloga recibida y con especialización en el área y en el rango etario con el que trabaja. De lo contrario puede tratarse de un espacio que se distorsione con clichés o abordajes superficiales, sin el manejo adecuado, oportuno y pertinente de los mediadores y de sus interpretaciones. Los llamados coach, psicólogos sociales o facilitadores en arteterapia, no son psicólogos/as recibido/as para el ejercicio de la clínica. Tampoco están habilitados por el Ministerio de Salud Pública (MSP) ni por instituciones que avalan el ejercicio de la profesión universitaria.
Los mediadores en los espacios psicológicos son utilizados como métodos de diagnóstico y de tratamiento psicoterapéutico, no así en los talleres de libre expresión. En estos últimos se trabaja estimulando la capacidad creativa y asesorando en el manejo de las técnicas que son mucho más variadas y buscan una creación artística. En el espacio psicológico se tiene en cuenta el proceso y se trabaja sobre él, no sobre el producto terminado. No se busca solo el alivio de tensiones (por el simple mecanismo de la realización de la labor concreta) sino también la interpretación del proceso para comprender su mundo interno. La técnica es un mediador justamente, no el fin en sí mismo.
Precisamente en este diálogo que se establece entre la persona, el material y el profesional. Los tratamientos convencionales no incluyen esta variedad de mediadores. En infancias se incluye el juego básicamente a diferencia de esta propuesta y con adolescencias y jóvenes priorizan la palabra. El nuestro es un tratamiento eficaz, ideal especialmente para aquellos que se les dificulta poner en palabras lo que piensan o sienten.
Los mediadores son intermediarios de contenidos inconscientes que se liberan en forma de imágenes, movimientos corporales, sonidos, textos o juegos, más fácilmente que en forma verbal.
Lo producido, lo creado es un testimonio que persiste luego de ser exteriorizado y lo entendemos como un lenguaje que se estructura al servicio del mundo emocional y de acuerdo a la propia vivencia del momento.
Nuestra propuesta puede abordarse en forma individual como grupal.
Trabajamos en forma integral con la familia, no la dejamos de lado en este proceso.
También intercambiamos con los diferentes profesionales que atienden o educan al niño/a, adolescente o jóven.